
Más de la mitad de los empleos en los países en desarrollo están en el sector informal, con lo que eso significa de ausencia de protección social para los trabajadores y de rémora para la competitividad, y este porcentaje corre el riesgo de aumentar con la crisis económica actual, según la OCDE.Escapar de este círculo vicioso exige que los gobiernos propongan empleos más productivos y una protección social adecuada para lo cual hay que reforzar los incentivos del empleo formal, pero también aumentar los mecanismos de control del fraude, indica en un informe divulgado hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
En el mundo en desarrollo más de 900 millones de trabajadores carecen de un empleo formal y si se incluyen los del sector agrícola la cifra se dispara hasta cerca de 2.000 millones, con lo que en este segundo caso su proporción ronda los dos tercios del total, con picos de más del 90% en el África subsahariana.
Excluyendo la agricultura, las últimas cifras disponibles eran del 76% en el África subsahariana (1990-1994), superior al 70% en el sudeste asiático (1995-99), por encima del 57% en Latinoamérica (2000-2007) del 47,3% en el norte de África (2000-2007) o del 43,2% en Oriente Medio (2000-2007).
Además, la tendencia fue al crecimiento en los últimos años, como lo prueba que en Latinoamérica se pasó de un 53% en el periodo 1990-94 a más del 57% en 2000-2007 y en el sudeste asiático del 53% en 1985-89 al 70% en 1995-99.
Dentro de Latinoamérica, los porcentajes en el último periodo disponible iban desde el 35,8% de Chile, el 37,6% de Panamá o el 38,4% en Costa Rica, hasta el 92,6% en Haití, el 74,9% en Ecuador, el 67,9% en Perú, el 65,5% en Paraguay, el 63,5% en Bolivia, el 58,2% en Honduras, el 56,6% en El Salvador, el 53,3% en Argentina, el 51,1% de Brasil, el 49,4% de Venezuela o el 47,6% de la República Dominicana.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados